Convertir una idea en un negocio es un reto
¿Cuántas veces te has preguntado cómo podrías empezar un negocio propio? Constantemente escuchamos que muchas personas crean un pequeño negocio, que son emprendedores y que les va bien. Lo primero que tienen es la idea y la ven materializada a corto o largo plazo. Luego imagino que hacen un estudio de sus finanzas para saber que se pueden costear sin necesidad de pedir préstamos. Posteriormente realizan un análisis del negocio teniendo en cuenta los materiales y materias primas que utilizarán según sea el caso, sin perder de vista transformar una idea en un negocio próspero.
Aquellos que no se han atrevido a dar el paso, este júbilo que contagia e invita al optimismo, les anima a pensar en la posibilidad de lanzarse con un proyecto. Hasta ahí todo está bien.
Transformar la idea en negocio, pasa por la búsqueda de información
Buscan proveedores, coordinan todo lo que necesitan, revisan precios y tiempos de espera. Se marcan unos objetivos claros considerando el cliente objetivo. Evalúan costes y márgenes de beneficios. Comparan cómo se comporta la competencia en el sector en el que han pensado instalarse. Buscan información en Internet, con amistades y asesores.
Algunos averiguan cómo funcionan las redes sociales si no tienen práctica, o directamente se lo encargan a otros. Se informan sobre la gestión de las Agencias de envíos. Registran su marca llenos de euforia y preocupación ante lo que les puede venir encima y comienzan a darle forma a su proyecto.
Algunas cosas a tener en cuenta
Este entusiasmo tiene un alcance increíble ya que muchos desde el principio piensan como es natural en el crecimiento de su empresa. Imaginan tener empleados, ampliar sus servicios y la plantilla. Sencillamente su ambición es progresar y de paso generar empleo. ¿Qué tiene esto de complicado? ¡Nada! Porque soñar no cuesta nada.
Pero es importante tener en cuenta, que una vez dados los pasos administrativos necesarios, como La Tesorería de la Seguridad Social, la Agencia Tributaria, el Banco… comienza una etapa de mucho trabajo y mucha paciencia.
Hay que enfocarse en lo importante
Transformar una idea en un negocio, no es algo tan sencillo. Cuando nos surge la idea y la compartimos, tenemos que esforzarnos por lo que queremos alcanzar y enfocarnos en ello. No debemos tener en cuenta las palabras de quienes no han sacado adelante ningún proyecto y no dejan de desanimarnos con frases que le quitan el impulso a cualquiera que no esté muy claro de lo que quiere hacer. Persuadirnos para que no sigamos adelante solo porque intentan transmitirnos sus propios miedos y encima no paran de quejarse de su suerte, no es una opción a considerar.
¿Suerte o Buena Suerte?
Enfrentar los retos no es cosa de suerte, sino de “Buena Suerte”. Sí, aquella que llega tras el trabajo duro, constante, la determinación en lo que creemos, los aciertos y desaciertos. pero ¡Ojo! también hay que formarse.
Hace años leí el libro titulado La Buena Suerte. ¿Lo conoces? Pues aquí te dejo el enlace.
Una vez que hemos creado un producto, escuchar opiniones que aporten valor a nuestras creaciones siempre es beneficioso tanto si son positivas como si no lo son . Al final prestar atención a lo que nos transmiten, es la mejor manera de ofrecer experiencias agradables a nuestros potenciales clientes, lo que nos permitirá producir aquello que necesitan siempre que sea posible y de paso superarnos.
El momento adecuado para transformar una idea en un negocio
Empecemos con lo que tengamos; luego iremos mejorando. No esperemos a que llegue el momento preciso ni las condiciones adecuadas el día de mañana, porque sencillamente ¡Ya es mañana!
Debemos ser conscientes de la competitividad a la que nos enfrentamos, como mismo debemos serlo de que existe un público para todos los productos y servicios. Donde menos nos imaginemos podemos encontrar a alguien a quien le guste nuestras creaciones.

¿Comercio tradicional o comercio electrónico?
El comercio tradicional ha ido dejando paso al electrónico. Lo mismo pasa con las publicaciones con sus pros y sus contras. Esta nueva forma de conectar con el público y desarrollar el comercio online con lo que conlleva, para la mayoría de los mortales es otro idioma y para entenderlo es necesario estudiar.
Cuando empiezas sacas a flote habilidades que tenías en desuso. Más bien, ni te acordabas de que las tenías. Surgen ideas nuevas y una cosa va llevando a la otra. Emprendes un camino lleno de incertidumbre, aprendizaje y progreso.
Formación
Afortunadamente hoy contamos con muchos cursos gratuitos que están al alcance todos y de pago. También está en nuestras manos apoyarnos en videos y tutoriales que podemos ver en internet ofrecidos por verdaderos expertos .
¡No perdamos esas oportunidades! ¡Que no nos te detenga la edad, ni que la falta de tiempo nos abrume! ¡Transmitámosle nuestros conocimientos a los jóvenes!

Aprendamos y apoyémonos en ellos! Son el futuro, vienen pisando fuerte, marcando el paso y controlan el desarrollo tecnológico que tiene un sentido exponencial.

Organización del trabajo
En este aprendizaje bidireccional, no basta con tener una idea. ¡Hay que llevarla a cabo!
Vale la Pena.





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